Petro, 59 años y cinco hijos: va al seminario para ser capellán militar en plena guerra en Ucrania

Viernes 14 de Noviembre, 2025

Petro, periodista ucraniano de 59 años, ahora seminarista grecocatólico

 

Una cosa es tener vocación tardía, y otra cosa mucho más extrema es ser padre de familia y sentirse llamado a hacerse cura y capellán militar en el sitio más peligroso del mundo para ello, el frente de Ucrania repleto de bombas y drones.

Este es el caso de Petro Didula, de 59 años, casado, padre de cinco hijos ya crecidos, veterano periodista formado en la Universidad Católica Ucraniana, que ya tenía unos títulos de teología, y ahora entra en el seminario grecocatólico para formarse y ser sacerdote y capellán militar, en plena guerra. (Los grecocatólicos, plenamente unidos a Roma, pueden ordenar sacerdotes a hombres casados). Petro cuenta su historia a Diana Motruk, para la web de testimonios de la Iglesia Grecocatólica ucraniana.

Un funeral especial

Esa llamada de Dios, dice, empezó en 2023 en el funeral de un joven militar, Dmytro Pashchuk, que murió durante una misión de combate en Jersón, al sur de Ucrania. Era el prometido de la hija de Petro.

"Allí experimenté el momento de la Resurrección con especial intensidad. No fue solo mi experiencia personal; más tarde, otros asistentes al funeral, incluidos militares, me explicaron sentimientos similares. Podría parecer que un funeral ya es un camino preestablecido de duelo y tristeza, pero la muerte de Dmytro me sacó de mi rutina. Quizás por primera vez en mi vida, experimenté la Resurrección tan profundamente en la muerte de un ser querido".

"No puedo explicar exactamente cómo sucedió. Después de todo, lo que les cuento ahora suena como un relato clásico de fe en Cristo. Pero una cosa es comprenderlo y otra muy distinta experimentarlo", detalla.

En otros funerales militares a los que fue después vio tristeza y desesperanza. Muchos sacerdotes no intentaban transmitir la luz de la Resurrección. Y, sin embargo, los soldados fallecidos cumplían el mandato de Jesús (Juan 15,12): "No hay amor más grande que dar la vida por los amigos".

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Hablar de la Resurrección a los militares

Él quiere servir como capellán militar, hablar de la Resurrección a los militares. Pensaba que sería difícil... pero en verano el presidente Zelenskyi decretó que, con permiso de cada comandante de batallón, las personas mayores de 60 años aún podrán servir en el ejército. "Esto me dio la certeza de que realmente podía ser capellán. Incluso si la capellanía no funciona, iré igualmente al este, a Járkov o Dnipró. Allí también hay grandes necesidades". Son las zonas del frente, bajo bombardeo constante.

Con el rector, ha estado varias veces ya en el "Campo de Marte", donde están sepultados los soldados enterrados con especiales honores. "La primera vez que fui, me costaba hablar con la gente, pero a la tercera o cuarta vez empecé a sentir que algo se abría dentro de mí y podía entablar un diálogo. Ya no tengo el miedo que tenía antes. Es el único lugar de la ciudad donde fui con sotana. Noté que, al hablar con los familiares del difunto, la sotana añadía una especie de cualidad especial al ambiente de confianza que se crea en la conversación. La persona se sincera, uno escucha y, al final, algunos pidieron rezar conmigo".

Como periodista fotográfico ya había visto algo de cómo es la vida en el frente en esta guerra. En una entrevista, un amigo se lamentó de que casi no veía capellanes. "¿Cómo y de qué hablarán los sacerdotes con los militares si no están presentes?", le planteó. Los capellanes que vio en el frente, dice, "hablan de la muerte con sencillez y sin dramatismos innecesarios. Hay una ligereza en sus palabras, como si fuera algo cotidiano. Y lo entiendo: así es precisamente como debe ser para los cristianos, porque la muerte es inevitable y para nosotros es una parte natural de la vida".

 

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Fuente: Religion en Libertad. P.J.Ginés


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